
Bajo la denominación SURFACE-GLASS
se agrupan distintos tratamientos del vidrio, conseguidos mediante
la combinación de RESINAS
TERMOENDURECIBLES ATÓXICAS
de última generación. Dichas resinas se polimerizan
en conjunción con otros elementos en un proceso totalmente
automatizado. Las líneas
de producción robotizadas cuentan con distintas zonas de
aplicación (cuatro robots con 10 pistolas de aplicación
en una línea de transporte de 90 metros), en las que los
envases van recibiendo, sucesivamente, diferentes tratamientos en
función del acabado deseado y antes de entrar en los hornos
de polimerización. La capacidad de producción puede
llegar hasta 20.000 unidades a la hora, en función del tipo
de envase y acabado deseado.
Todos los productos finales fabricados
por Rebinsa están certificados por Laboratorio Homologado
por la U.E. como aptos para su utilización en alimentación,
y todos los procesos empleados cumplen rigurosamente con la normativa
medioambiental aplicable (no se utilizan disolventes ni productos
contaminantes; todo el proceso productivo es respetuoso con el medio
ambiente puesto que no se genera ningún tipo de residuo catalogado
como contaminante). Respecto a la vigente Ley de Envases publicada
en abril de 1997, los envases recubiertos con el sistema SURFACE-GLASS
son totalmente reciclables; no presentan ningún problema
ya que en el proceso solamente se utilizan materias orgánicas.
Rebinsa
dispone además de su propio Departamento de Aseguramiento
de la Calidad que garantiza y emite certificados de los distintos
parámetros controlados, como son Adherencia, Dureza, Color,
Extensión,... |