
La técnica SURFACE-GLASS
aporta gran cantidad de ventajas puesto que el contenido del envase
siempre está en contacto con el vidrio, un material noble que
cumple todas las normas sanitarias internacionales. Tanto
en ALIMENTACIÓN y BEBIDAS
como en COSMÉTICA se evitan
así los inconvenientes derivados de la utilización
de otros materiales. Pero se consigue exactamente el mismo aspecto
y textura que si se tratara, por ejemplo, de cerámica barnizada,
envejecida, metalizada,...
Otras ventajas no menos importantes son
la mayor resistencia de los envases (y, por tanto, el menor número
de desperfectos y roturas), la mejora en la manipulación,
la disminución del peso unitario, la posibilidad de emplear
tapones y cierres de mayor calidad,...
Y, naturalmente, la posibilidad de conferir
a los envases una FORMA y COLOR
exclusivos que los distinga claramente de la competencia. |